El “Bosque de Noruega” (skogkatter, o más propiamente Norsk skogkatt), es una raza de gato doméstico procedente del norte de Europa, adaptada a la vida en hábitats climáticos muy fríos.
A pesar de que no obtuvo el reconocimiento como raza, por la FIFe, hasta el año 1977, sus orígenes son realmente antiguos; ya en las leyendas escandinavas se habla de un gato de gran tamaño, de cola larga y tupida, al que se le atribuyen propiedades mágicas, y se le vincula a las divinidades y al mundo feérico.
Se trata de una raza pura, pues jamás ha sido cruzado con otra raza, y conserva los dones que le ha otorgado la naturaleza, los cuales exhibe con orgullo. El “Bosque de Noruega” reside desde hace siglos en los países nórdicos, como puede comprobarse por las alusiones que de él hacen los antiguos cuentos de la zona.
No existen pruebas exactas que confirmen su procedencia, pero la versión más extendida, es que fueron introducidos en Escandinavia por los vikingos, en el siglo VIII, desde las regiones del próximo oriente. Se cree que los navegantes embarcaron en sus “Drakkars” a algunos gatos, a fin de proteger la mercancía de los roedores; Una vez llegados a las gélidas regiones norte europeas, los felinos se adaptaron perfectamente a las condiciones climáticas de su nuevo entorno, gracias a su tupido pelaje.
A día de hoy, es usual ver ejemplares de “Bosques de Noruega” salvajes, residentes en todo el ámbito geográfico de la península escandinava. |
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